Cuando abro el latir de un buen pensar, mi Arte comienza a caer como gotas mojadas que caen de mi cabello

Y es entonces cuando prefiero verme en una fotografía esbelta donde se pronuncie bien el arte innato que cae sobre la persona.

Así como me ves soy, así es como me gusta verme y como me gusta que me vean…

Sin apariencias.